Atención Ciudadana

 

 

Antes que nada, mantén la calma para que no caigas en desesperación. Quien te llama busca asustarte con la intención de que creas lo que dice y sacarte información. Por ello, mantente sereno y no des detalles de tu familia a desconocidos. Escucha con atención lo que te dicen sabiendo es mentira, anota el número del que te llaman, si la voz es de hombre o mujer y cualquier otro dato que te parezca importante.

Suponiendo que dudas por un instante, pide tiempo al desconocido para localizar al familiar “detenido o secuestrado” y una vez que sepas se encuentra bien, cuelga y no atiendas el teléfono un par de horas. Y en caso de que vuelvan a llamar menciona que está equivocado, vuelve a colgar y llama al 911 para que denuncien de inmediato.

Duda de todo lo que te digan. Cuando recibas una llamada y te pregunten “¿Con quién hablo?”, responde “¿Con quién desea hablar?”. No des oportunidad a que te sorprendan porque esa ventaja permite al extorsionador intimidarte con lenguaje grosero y violento, gritos y amenazas.

Si tus hijos van a salir de casa pide que atiendan tus llamadas y en caso de que no lleven teléfono celular cerciórate de su ubicación para que sepas donde están, con quién y a qué hora regresarán.

La sorpresa es un factor de ventaja para el que llama. Cuando atiendas el teléfono y te informan de que ganaste un premio, bono o promoción de un sorteo o banco, duda de inmediato. Más si no tienes notificación vía correo electrónico o por otro medio. No proporciones números de tu tarjeta bancaria, números de cuentas o claves personales.

Recuerda, la mayoría de este tipo de llamadas son de sujetos que no están en la ciudad. Marcan al azar confiando en que sus víctimas caigan en su trampa.