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Señor de la Misericordia

El 2 de octubre de 1847 a eso de la siete y media de la mañana, un temblor sacudió ligeramente al poblado, haciendo sonar las campanas de los templos, pero todo paró en comentarios y bromas por el sobresalto de lo acontecido. Dos horas después, a las nueve y media, hubo una réplica del temblor, como nunca se había registrado en la historia del pueblo. Dicen que duró 5 minutos, suficientes para dejar el pueblo en ruinas, con excepción de la casa del rico hacendado Don Pedro Castellanos y la Capilla de la Purísima. Se cuenta de 53 personas fallecidas, de las cuales 44 eran de Ocotlán y el resto de poblaciones aledañas hasta donde el temblor se dejó sentir, mismas que fueron sepultadas en el atrio de la Purísima.

Por la tarde, una tormenta sorprendió a los socorristas, heridos y la ciudadanía que apoyaba; Don Pedro Castellanos y su esposa Lupita, abrieron las bodegas de su casa para darles refugio, alimento y agua. Similar muestra de caridad fue dada por el Señor Cura, Don Julián Martín del Campo, quien infatigablemente llevaba heridos a la Purísima, daba oraciones y los últimos sacramentos a los moribundos. En su libro dejó constancia del hecho con estas palabras “ El dos de octubre de mil ochocientos cuarenta y siete. El terremoto de hoy a las nueve y media de la mañana convirtió en ruinas la Iglesia, Parroquia y todos los edificios de esta población, excepto la iglesia del Hospital, para constancia de esto”.

Después de una noche de terrible dolor, de velación de muertos, de desesperación y de miedo, con un sol maravilloso, sin una sola nube sobre el firmamento, el Señor Cura anunció la celebración de la misa dominical por los difuntos del día anterior.

Se reunieron más de 2 mil personas, tanto de Ocotlán, Cuitzeo, San Andrés, los Sauces, Jamay. Como no había lugar para oficiar la misa, se improvisó el altar a la sombra de un árbol en la Purísima.

A las 8 de la mañana, cuando daba principio el Santo Sacrificio, se empezaron a arremolinar las nubes en el cielo, situación que causó consternación entre la multitud. Minutos más tarde, al noroeste, unas pequeñas nubes formaron la imagen perfecta de Jesucristo Crucificado, tan cercano y tan claro que los testigos aseguraban que su larga cabellera era agitada por el viento. La mayoría de ellos gritaban pensando que se trataba del fin del mundo y Jesucristo venía a juzgarlos, otros caían de rodillas implorando perdón y misericordia. El Párroco Julián Navarro, vicario adjunto al Señor Cura, corrió agitado en dirección noroeste, hacia donde la aparición estaba, nadie supo cuánto tiempo corrió, pero a consecuencia de este hecho perdió la razón, recuperándose parcialmente dos años después.

El comunicado expuesto por el Alcalde de Ocotlán a su superior, textualmente dice: “Prefectura de Ocotlán, excelentísimo señor: el sábado dos de las corrientes a las siete y media de la mañana se sintió en esta población un fuerte terremoto que duró más de cinco minutos, no habiendo sin embargo, ocasionado ninguna desgracia. La repetición fue terrible y acaeció entre nueve y diez de la mañana, quedando en un momento todos los edificios de esta población, unos en tierra y enteramente arruinados o en peligro de caerse. Hasta ayer los muertos entre las ruinas ascendían a cuarenta y seis de ambos sexos y diversas edades, y ahora no puede saberse con certeza el número de lastimados o heridos que por milagro escaparon de la destrucción. No sólo este pueblo sufrió la desgracia, si no lo mismo sucedió en los demás lugares de la municipalidad, donde trabajadores y labriegos que guardaban las sementeras quedaron derribados en tierra, estando los animales en el trabajo. Todo fue terror y espanto en tal día, y más tarde del monte se desprendían peñascos y las fieras aullaban espantadas. El día de hoy excelencia, veinticuatro horas después del desgraciado acontecimiento, se ha visto entre poniente y norte, figurado por una nube como cometa refulgente, la imagen perfectísima de nuestro señor Jesucristo Crucificado, que duró media hora, en cuyo tiempo más de mil quinientas personas que estaban en la plaza se arrodillaron haciendo acto de contrición y pidiendo a gritos ‘ Misericordia Señor ‘. Da compasión ver a las familias de cómo se encuentran en este pueblo, sin tener siquiera un rincón donde abrigarse de la intemperie, y la mayor reducida a la mendicidad y sin tener con qué alimentarse, los artesanos y jornaleros se encuentran sin trabajo, ni puede contarse con otro socorro que los que reparte el señor Pedro Castellanos. De las ruinas de Ocotlán, tres de octubre de 1847”.

¡Es cierto! no faltó quien atribuyera el fenómeno a una histeria colectiva derivada del temor que todavía se sentía por el terremoto del día anterior, pero se reunieron tantos testimonios civiles y eclesiásticos que la autoridad de la iglesia siempre tan cautelosa en estos casos, pronto acabó por aceptar el hecho como milagro. La situación de Ocotlán era tan terrible en su aspecto económico, como consecuencia del temblor, que el Gobierno del Estado concedió la excepción del impuesto predial y durante diez años se eximiera de Ocotlán.

Pasado días del temblor, se inició la remoción de escombro y la reconstrucción; sobre las ruinas de la parroquia se levantó otro templo, más majestuoso, mismo que se inauguraría 23 años después, el 29 de septiembre de 1870. Se puso a la veneración la imagen del Señor de la Misericordia que dibujó un artista anónimo de entre los que presenciaron la aparición, posteriormente, esta imagen y el testimonio de todos los testigos que aún vivían, sirvieron al escultor Don Antonio Robledo para realizar la preciosa talla en madera, recientemente remozada, que hoy se encuentra a la veneración pública.

Centro Histórico de la Ciudad

Hay lugares en todo México que el trabajo de su gente los hace grandes, es el caso de Ocotlán en el estado de Jalisco, donde hasta hace algún tiempo se le podía considerar como pueblo, pero el crecimiento tanto de su población como economía lo sitúa hoy como uno de los sitios de mayor actividad en el Pacífico mexicano. Su nombre significa “Junto a los pinos”; también se ha interpretado como “Lugar de pinos u ocotes”.

Ocotlán es considerado como la capital del mueble, debido a la gran cantidad de empresas que se dedican a fabricar muebles de todo tipo y con gran calidad; industria que inició en la década de los sesenta. Actividad que empezó a consolidarse durante los años ochenta, pero no fue sino hasta la década de los noventa cuando el número de empresas que se dedicaron a la fabricación de muebles se duplicó. Desde hace más de 10 años, ésta es la principal actividad industrial de Ocotlán, convirtiéndose en uno de los pilares más sólidos de la economía del municipio y de la región Ciénaga.

Estación del ferrocarril

Testigo de batallas épicas durante la revolución, importante central de salida para el municipio hacia otras poblaciones, lugar de reunión para los adultos mayores, edificio de amplio valor económico e histórico; la estación fue edificada el 2 de abril de 1888 (durante el gobierno de Porfirio Díaz) en terrenos que fueron del Rancho Paso Blanco adquiridos por la antigua Compañía del Ferrocarril Central Mexicano (F F C C). Por relatos orales de las personas mayores, es sabido que esta estación fue incendiada en la época de la revolución mexicana, cuando las tropas de Victoriano Huerta y las de Álvaro Obregón se enfrentaron en una batalla en puente del Río Lerma-Santiago, en las fronteras de los municipio de Ocotlán y Poncitlán.

Castillo de "El Fuerte"

Saliendo de Ocotlán rumbo a Jamay, podemos encontrar una pequeña edificación junto al Lago de Chapala. Bustos erigidos en honor a diversos personajes de importancia en la historia del país, como son don Benito Juárez, General Álvaro Obregón, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo y Costilla . También existe un monumento que representa una cabeza de águila la cual señala la ruta que siguió el Padre de la Patria. En el municipio existe una edificación conocida como “El Fuerte”, en la que se dice que el General Álvaro Obregón pasaba largas temporadas cuando fue Presidente de la Nación. Actualmente es una propiedad privada por lo que no hay acceso al interior de la finca, pero se puede apreciar su arquitectura e incluir este lugar a los recorridos turísticos municipales.

Palacio Municipal

Parque Ecológico

Moderno parque, ubicado al sur de la ciudad de fácil acceso, 7.5 hectáreas de bosque, lleno de eucaliptos, cuenta con áreas para caminar, trotapista, 3 áreas infantiles, 25 casas con asadores, para el esparcimiento familiar, cuenta con un auditorio de espectáculos, un lago artificial con un aproximado de 500 peces del tipo Koi o Gumy japonés, un área de zoológico, un área de rappel, un muro de escalar, una tirolesa, un tren de recorridos para niños y adultos, cafetería y área de baños.

Museo de la Ciudad

Este museo fue fundado en 1975 en un par de salas dentro del Palacio Municipal. En 1980, con la aprobación del Cabildo, fue trasladado a la entonces Casa de la Cultura, recinto al que posteriormente le fue creado un edificio más amplio y funcional.

as colecciones que exhibe el museo son: la historia del municipio representada por herramientas agrícolas, embarcaciones a escala que navegaron el lago de Chapala y fotografías del antiguo Ocotlán; restos fósiles de animales prehistóricos y vegetales; artículos religiosos y bélicos de la Guerra de Independencia. Cuenta con una importante colección de piezas zoomorfas y antropomorfas de cerámica prehispánica y fotografías, además de petroglifos abundantes en los cerros de la Ribera Norte del lago. El museo ofrece funciones de cine infantil para los fines de semana y periodos vacacionales, así como visitas guiadas a grupos escolares y público en general. Con recursos públicos aportados por el Conaculta y el Gobierno del Estado de Jalisco, el museo fue remodelado el 18 de diciembre de 2008.

Templo La Purisima

Fray Juan de Padilla, Fray Juan de Badillo, Fray Andrés de Córdoba, Fray Antonio de Segovia y Fray Miguel de Bolonia fueron quienes comenzaron la evangelización por estas tierras. Ellos llegaron a Ocotlán una pequeña imagen de la Purísima Concepción, hecha de pasta de caña de maíz, y cuya fecha de fabricación es anterior a 1576 imagen que se venera en esta capilla. Nuestra Señora de Ocotlán, como también es llamada, fue coronada por el Arzobispo de Guadalajara D. José Garibi Rivera el 31 de julio de 1949. En agosto de 2000, el obispo auxiliar de Guadalajara, D. José Trinidad González, colocó sobre las sienes de la imagen una corona imperial con la que se le renovaba el título de Reina y Madre de Ocotlán en el marco del 470 aniversario de la llegada de los españoles a estas tierras.

Sierra Condiro Canales

La Sierra Condiro-Canales (SCC) es una zona forestal de 11,000 hectáreas localizada a 20 kilometros al noreste del Lago Chapala en Jalisco, México. A través del Programa de Desarrollo Sustentable de la Sierra Cóndiro Canales (realizado entre 2002 y 2012) se fortalecieron las capacidades comunitarias para el manejo forestal y la autogestión organizativa y productiva. Como fruto de este esfuerzo se realizó un importante trabajo de restauración forestal (conservación de suelo, creación de viveros, reforestaciones, control de plagas e incendios) y se pusieron en funcionamiento 10 Comités de Desarrollo Sustentable, que en conjunto con instituciones de los tres niveles de gobierno, universidades y organismos de la sociedad civil, buscan solucionar problemas de la zona y definir estrategias para manejar la sierra en forma sustentable.

Parque de los enamorados

Este lugar es un parque muy visitado por los enamorados, el cual se encuentra a las orillas del Río Lerma.

Ubicación

Hidalgo # 65, Colonia Centro Ocotlán, Jalisco México,
C.P. 47800 Tel. (01) 392 92 5 99 40